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ENFERMEDADES  TRANSMITIDAS  POR  PLAGAS

ARTRÓPODOS

Los artrópodos constituyen el grupo más numeroso de animales del planeta, un buen número de especies incide de forma especial sobre la salud humana. La humanidad ha padecido numerosas pandemias de una alta morbilidad y mortalidad, y todavía hoy la malaria o la filariosis suponen más sufrimiento y mortalidad que otros problemas de salud.

Las patologías producidas por los artrópodos son de diferente índole, según la conducta de insectos como la mosca doméstica, la conducta parasitaria de especies como el arador de la sarna, o según la reacción alérgica producida por ciertas orugas de mariposas como la procesionaria del pino, etc.

Los artrópodos son los causantes de un conjunto de patologías somáticas producidas de forma pasiva, como las moscas y las cucarachas que transmiten virus como el de la poliomielitis, bacterias como las causantes del tifus o la salmonelosis, quistes de protozoos, u hongos del género Aspergillus. Otras especies producen patologías somáticas de forma activa, como la dermatitis ocasionada por los piojos, las miiasis producidas por las larvas de ciertas moscas, o la sarna producida por el ácaro Sarcoptes scabiei, etc. De cada una de las enfermedades se presenta la epidemiología, los aspectos clínicos más significativos, su diagnóstico, tratamiento y prevención.

También, los artrópodos como inductores de reacciones hiperérgicas por picadura como las avispas, las abejas, o los abejorros; o por su acción hematófaga como las moscas, los mosquitos, las pulgas, o los chinches. Otras como las orugas de las mariposas producen reacciones alérgicas por contacto.

De igual manera, los artrópodos son  transmisores de enfermedades, con un análisis de las virasis que cursan con diferentes síndromes febriles, encefalíticos o hemorrágicos, o también como transmisores de las bacterias productoras de enfermedades como la peste, la tularemia, o la fiebre de las trincheras. Los piojos, las pulgas, y las garrapatas actúan como vectores de las rickettsias causantes de diferentes tipos de tifus. Los mosquitos del género Anopheles participan del ciclo biológico del plasmodio causante de la malaria, etc. 

   

  

         

     

A) Enfermedades transmitidas de forma pasiva por:

  

Moscarada verde (Lucilia caesar)

Aparece sobre los excrementos, cadáveres, fango putrefacto, etc.

         

 MOSCAS .:

Las moscas son dípteros que tienen una distribución prácticamente mundial. Su registro fósil se remonta al final del Triásico (250 millones de años) y al terciario (20/30 millones de años) los moscardones. Como todos los Diptera sólo tienen un par de alas funcionales. Presentan un par de grandes ojos compuestos, generalmente más separados en la hembra que en el macho. Las larvas son ápodas, más o menos cilíndricas, adelgazándose hacia el extremo cefálico y siendo truncado el posterior. Suelen pupar bajo tierra suelta. Muchas de ellas, en su fase adulta, tienden a situarse sobre substancias y secreciones orgánicas y ello les confiere un papel no desdeñable como difusores de enfermedades, ya que pueden acarrear gérmenes patógenos muy diversos (especialmente en sus patas y trompa) y transmitirlos a alimentos o a las mucosas (conjuntival, bucal o nasal sobre todo) o a diversas heridas.

Tienen tendencia a posarse sobre heces y materias en descomposición, así como sobre los alimentos y heridas y al absorber alimentos humanos, regurgitan y defecan sobre ellos, lo que contribuye a su contaminación bacteriana. Está probada su importancia transmisora de bacterias de afecciones gastrointestinales infecciosas, especialmente del grupo de las shigelliosis y salmonelosis (tifus, paratifus  etc.), de frambesia (por Treponema pertenue) de amplia distribución tropical, de quistes de protozoos (Entoamoeba histolytica, Giardia lamblia etc.), de huevos de helmintos y de virus (poliomielitis, tracoma etc.), conjuntivitis y úlcera corneal. Su abundancia depende, en gran medida, de las condiciones higiénicas ambientales. La acumulación de desperdicios y basuras orgánicas en el entorno humano tiene gran influencia sobre la cantidad y éxito de sus puestas, así como las condiciones de temperatura y humedad.

 

CUCARACHAS .:

Las cucarachas domésticas pertenecen a un grupo filogenéticamente muy antiguo, que se remonta al Silúrico y que presenta pocos cambios desde el Devónico (320 millones de años). Se engloban en el orden Dictyoptera, suborden Blattodea. Son fácilmente distinguibles de los escarabajos por su cuerpo aplanado dorso-ventralmente y poseer antenas muy flexibles, con aspecto de hilos. Muestran claras preferencias nocturnas.

Al comer los alimentos humanos pueden contaminarlos con bacterias, especialmente salmonelas, con quistes de protozoos, con virus, especialmente Coxackie, y con hongos Aspergillus que transportan tras haber contactado con heces en las alcantarillas donde se refugian. Para minimizar sus efectos es necesario proteger los alimentos de su contacto, especialmente aquellos que no han de sufrir una posterior esterilización por calor, en el proceso de cocinarlos.

Las cucarachas son reservorios naturales de patógenos transmisibles al hombre y a los animales domésticos. Estos microrganismos son transportados sobre la superficie del cuerpo o en sus vísceras. Algunas de las enfermedades que propagan son: salmonelosis, lepra, cólera, micosis, neumonía, difteria, ántrax, tétanos, tuberculosis, toxoplasmosis, diarreas y gripes. Otro aspecto importante es que son las principales causantes de alergias, en proporción mayor que los ácaros y los epitelios de perros y gatos. Sus alergenos son la causa principal del asma infantil en los medios urbanos, ya que constituyen uno de los componentes mas importantes del “polvillo ambiental”. Finalmente podemos decir que acarrean patógenos, contaminan el aire con sus alergenos, impregnan el ambiente con su desagradable olor característico y degradan la estética de los ambientes.

    

    

 

MARIPOSAS .:

Aunque la principal importancia médica de las mariposas se debe a la acción irritante, (productora de reacciones dérmicas, oculares, broncopulmonares o de mucosas del tracto digestivo, por la acción de ciertos “pelos” de algunas orugas) algunas de ellas pueden vehicular gérmenes patógenos, especialmente a lesiones cutáneas o a mucosas oculares. Los imagos de los lepidópteros se alimentan, casi exclusivamente, de néctar floral, pero algunos absorben también, por su larga proboscis o “trompa”, jugos vegetales o fluidos orgánicos distintos. Es una observación frecuente la acumulación de especies sobre todo de Lycaenidae y  Nymphalidae sobre barro, heces de cabra, sudor o ropas impregnadas por esta secreción, etc. Una extensión de este hecho ha condicionado la existencia de las llamadas “nocturnas de los ojos”, que habitualmente se alimentan de fluidos lacrimales o secreciones oculares.  Es decir, han evolucionado hacia ectoparásitos o, al menos, comensales especializados.

A) Visitadores sistemáticos de los ojos, aspirando lagrimeos, pus y a veces sangre conjuntival y/o corneal,  entre los que se encuentran Noctuidae sobre todo Arcyophora sylvatica, en Camboya y Tailandia, A. bothrofera en Ceilán, A. dentata en Siria, Persia e India, A. dives, A. elegantula y A. longivalvis en África, Lobocraspis griseifusa en el SE. de Asia, Pyralidae tales como Botyoides asialis en India y Tailandia, Filodes fulvidorsalis en India y Tailandia, Margaromia stolalis y Pagyda salvalis en el SE asiático y Geometridae como Hypochrosis flavifusata en el SE. de Asia y Somatina anthrophilata en India,

B) Visitadores frecuentes de los ojos, que también pueden absorber otros fluidos circulantes, y entre ellos los Pyralidae Pionea aureolalis y el Geometridae Semiothisa fasciata en el SE asiático.

C) Visitadores ocasionales de los ojos, que sólo absorben lagrimación, entre ellos: los Noctuidae Blasticorhinus rivulosa en Java, Nanaguna brevisutelata en Borneo y Australia, Hypena conscitalis en África, Mozambique, Java, Ceilán, Australia, Mocis undulata, África, Formosa, China, India etc., Pyralidae Bradina admixtalis y Tyspanodes linealis en el SE de Asia, Geometridae Peratophyga aerata en Japón, Pingasa crenaria y Scopula attentata en el SE. de Asia. En Europa han sido citados como excepcionales visitadores el Lycaenidae Lampides boeticus

 

HORMIGAS .:

Algunas hormigas pueden causar problemas por transmisión pasiva de gérmenes patógenos. Destaca especialmente Iridomyrmex humilis u “hormiga argentina” de muy pequeño tamaño y que ha causado problemas de contaminación bacteriana en algunos hospitales.  Otras hormigas del género Solenopsis ha causado diseminación de bacterias intestinales, así como Monomorium pharaonis también en hospitales.

 

B) Enfermedades causadas en forma directa

Son afecciones causadas activamente por artrópodos, que son su único agente productor.  Entre las que tienen base orgánica consideramos las producidas por los siguientes artrópodos:

PIOJOS

El piojo humano Pediculus humanus causa una afección dérmica denominada pediculosis.Los piojos son insectos ectoparásitos hematófagos permanentes que tienen sus piezas bucales adaptadas para perforar la piel y chupar sangre.  Todos los piojos son exclusivamente parásitos y su biología está ligada a la del animal huésped (pájaro o mamífero). Los huevos de los piojos son pega dos, aislados o en grupos, sobre pelos o plumas del hospedador y requieren el calor de su cuerpo para desarrollarse.  De todos los insectos los piojos son los más fuertemente ligados al parasitismo de aves y mamíferos. Se han descrito más de 1000 especies que se agrupan en 15 familias y 47 géneros.  El hombre es parasitado por dos especies muy próximas: Pediculus humanusy Phthirius pubis, conocido con el nombre de "ladilla", que se distingue fácilmente por su tamaño (1,25 -2,00 mm.), su característico aspecto más redondeado y su uña tarsal más larga. Puede parasitar, además de los pelos pubianos, las cejas y pestañas. Esta parasitación se conoce con el nombre de fitiriasis. No es vector de enfermedades. El Pediculus humanus se encuentra en la cabeza o en otras regiones cubiertas de vello. Está diferenciado en dos subespecies. El contagio es por contacto directo con personas o, más generalmente, por uso de peines o vestidos que contengan huevos. El piojo humano prefiere temperaturas ambientales entre 29 y 30ºC. y no demasiada humedad. Tienen también preferencia por las superficies rugosas y por el olor de las telas, de otros piojos o sus excretas.  Tienen tendencia a abandonar al huésped en caso de fiebre alta o de hipotermia, lo que contribuye a potenciar su papel como vectores de enfermedades

     

   Piojo Pediculus humanus.

 

Pulgas Penetrantes

Algunas pulgas tropicales no se limitan al picar al hombre, sino que penetran en su piel originando una lesión local denominada tungiasis.

La relativa inmovilidad de las hembras de las pulgas ha culminado en una especie americana, que ha colonizado también las zonas tropicales de África: Tunga penetrans (denominada “nigua" en  México).

La cabeza de esta pulga es trianguloide y proporcionalmente mayor que las de otras pulgas. Su cuerpo es color café rojizo. Ambos sexos son hematófagos, pero mientras que, después de la picadura, el macho abandona la piel, la hembra fecundada penetra en ella, generalmente en pliegues ungueales o interdigitales de los pies o en los tobillos, formando un túnel en la capa córnea de la epidermis y originando intenso prurito. Allí degenerarán sus patas y permanecerá el resto de su vida. Antes de introducirse en la piel mide 1 mm. Cuando el extremo posterior de su cuerpo está a nivel de la superficie cutánea, la pulga deja de horadar y en esta posición permanece hasta que se desarrollan los huevecitos, alcanzando su abdomen un tamaño de 6 ó más mm. Sus segmentos 2 y 3 son grandes, pero entonces comienza la hipertrofia del abdomen, que adquiere un aspecto piriforme o redondeado. En este momento comienza la puesta de huevos, que salen al exterior, y que dura una semana (150-200 huevos). Entonces se contrae y muere, lo que puede inducir infecciones graves, incluyendo gangrena y tétanos. Para poner los huevos la hembra ha de succionar sangre previamente.

 

    

Tunga penetrans (denominada “nigua" en  México).

 

Larvas de las moscas

La infestación de un animal por larvas de moscas se denomina miiasis. El nombre procede del griego que significa mosca. Algunos Diptera, en su fase larval, son los únicos insectos que pueden parasitar el interior de vertebrados. Penetran, como huevo o como larva, en el cuerpo y se alimentan de tejidos necrosados o enfermos del hospedador e, incluso, de tejidos vivos. En casi todos los casos prosiguen su desarrollo, al menos por algún tiempo, dentro del huésped.  Las larvas de ciertas moscas son ingeridas frecuentemente por el hombre y como tienen una cutícula muy resistente a la penetración de toxinas y agentes químicos pueden ser acarreados pasivamente a través de todo el tubo digestivo.  Por ejemplo, el “gusano del queso” o larva de la mosca Piophila casei, que es una frecuente plaga de quesos y algunas comidas, se ha citado con frecuencia como capaz de atravesar viva el tubo digestivo. A las infestaciones de este tipo se las ha denominado pseudomiiasis.

Al ser humano le pueden Pueden afectar distintos sistemas: Gastrointestinal por huevos de varias especies, ingeridos de forma accidental y que se desarrollan en él, como es el caso de Muscinia stabulans y Helophilus. Provoca náuseas, dolor agudo, diarrea y a veces hemorragia anal. Rectal por Musca domestica y Gasterophilus haemorrhoidalis. Genitourinario por dípteros de menor tamaño. Puede ser la resultante de su migración desde el aparato digestivo o debida al depósito de sus huevos cerca del aparato genitourinario. Fannia canicularis produce albuminuria, hematuria,  disuria y piuria. Cutáneo en especial por larvas de la mosca Gasterophilus intestinalis que parasita los caballos y puede afectar al hombre. La forma serpentina se caracteriza por líneas rojizas serpenteantes bajo la piel. En heridas supurantes pueden vivir larvas de Lucilia, por ej.: L. sericata, L. cuprina y Protophormia terranovae. Hypoderma lineatum afecta al ganado vacuno y a veces al hombre, formando líneas rojizas o masas inflamadas y dolorosas, puede causar graves lesiones oculares. Cuterebra latifrons, Conjuntival por Oestrus ovis, de corderos y cabras, no infrecuente en pastores de ovejas en los que produce un inconfundible hedor a queso. Todas ellas pueden afectar a la cámara anterior del ojo. Rhinoestrus purpureuses una especie asiática con marcada preferencia ocular. Nasofaríngea y ótica: Las larvas son atraídas por exudados purulentos, especialmente en lactantes desatendidos, vagabundos y semi-inválidos que viven solos. Especialmente peligrosa, ya que puede alcanzar el cerebro, es la larva de Cochliomyia hominivorax (gusano del tornillo).

 

   

   

 

Garrapatas

Las garrapatas pueden producir parálisis en forma progresiva y ascendente, en hombres y animales, que es tipo flácido, y está causada por una toxina segregada por algunas especies de garrapatas, tras haberse fijado a la piel y succionado dos o tres días.

Las garrapatas son ácaros relativamente grandes, con 8 pares de patas en estado adulto y 6 en fases inmaduras. Con raras excepciones, todas las especies son parásitas de vertebrados terrestres y en todos los estadíos post-huevo chupan sangre. Su cuerpo es aplastado dorso-ventralmente, con aspecto de bolsa. En sus piezas bucales existe un largo hipostoma, provisto de un diente recurvado. Hay dos familias con especial interés médico: Ixodidae y Argasidae. En Ixodidae (también denominadas “garrapatas duras” por tener un escudo dorsal) hay dimorfismo sexual y sólo un estadío ninfal. Las garrapatas pueden producir parálisis en forma progresiva y ascendente, en hombres y animales, que es tipo flácido, y está causada por una toxina segregada por algunas especies de garrapatas, tras haberse fijado a la piel y succionado dos o tres días.

Las ninfas necesitan ingerir sangre. Suelen ascender por la vegetación y allí esperan el paso de un huésped adecuado, cuya presencia detectan por el olor. La ninfa, hexápoda, es de 0,5 mm de largo y llega a los 4 mm. tras picar y evolucionar. Los adultos pueden resistir dos años sin toma de alimento. Su saliva contiene substancias anticoagulantes. La fecundidad de la hembra depende de que pueda ingerir sangre y está en relación con la idoneidad del animal del que la toman. Los casos más graves son producidos por garrapatas hembras, mientras que los machos sólo ocasionalmente provocan parálisis regionales limitadas. La afección está producida por una toxina segregada con su saliva, durante el periodo de formación de los huevos. El comienzo de la afección se caracteriza por inquietud, fiebre y diasestésias en extremidades, con parálisis fláccida ascendente por afectación de las sinapsis mioneuronales y alteración de la velocidad de conducción de estímulos en las  fibras nerviosas terminales. Puede haber dificultad para caminar y depresión del sistema nervioso central. En dos o tres días suele surgir afectación del bulbo raquídeo, con disfagia, trastornos de la visión y del habla. Si se elimina la garrapata la recuperación puede ser rápida. En caso contrario, podría causar la muerte por neumonía de aspiración. Es más frecuente en niños menores de dos años. Responsable del cuadro es una holociclotoxina de naturaleza proteica, segregada e inoculada con la saliva. Afecta, en forma reversible, a las uniones neuromusculares, inhibiendo la liberación de acetilcolina.

Los casos más graves son producidos por garrapatas hembras, mientras que los machos sólo ocasionalmente provocan parálisis regionales limitadas. La afección está producida por una toxina segregada con su saliva, durante el periodo de formación de los huevos. Puede haber dificultad para caminar y depresión del sistema nervioso central. En dos o tres días suele surgir afectación del bulbo raquídeo, con disfagia, trastornos de la visión y del habla. Si se elimina la garrapata la recuperación puede ser rápida. En caso contrario, podría causar la muerte por neumonía de aspiración. Es más frecuente en niños menores de dos años.

  

 C) Enfermedades causadas por picadura::

POR PICADURA DEFENSIVA (AGUIJÓN)

A este primer grupo pertenecen diversos insectos, por ejemplo, avispas, avispones, abejas, abejorros, hormigas.Los insectos provistos de aguijón que sale desde la parte posterior del abdomen pertenecen al orden Hymenoptera donde, en ciertas especies, las hembras pueden poseer un órgano ovopositor, que en algunas es capaz de perforar la piel de vertebrados y tiene una clara función defensiva. Este aguijón les sirve como medio de ataque o defensa: en el primer caso le es imprescindible para proporcionar alimento a su puesta.

Abejas

Las abejas y abejorros tienen el cuerpo peludo. Los abejorros forman  colonias temporales con una sola hembra (Fig. 32 y 33). Algunos se agrupan en forma subsocial que consiste en que una sola hembra desarrolla su puesta individual y la provee, con ayuda de una casta de obreras. Forman colonias temporales donde sólo sobrevive al invierno una joven reina fertilizada que en la siguiente primavera buscará un lugar donde forma su colonia. Son abejorros frecuentes Bombus lapidarius y B. hypnorum.

La introducción de una raza africana de las mesetas Apis mellifera adansonii en América del Sur ha conducido a una peligrosa hibridación con poca producción de miel y con conductas muy agresivas, atacando en masa a la menor provocación, aunque en su zona de origen su conducta es muy variable. Enjambra con gran facilidad, pudiendo incluso introducirse en colmenas de abejas europeas, a las que africaniza en poco tiempo.

La causa del ataque de una colmena se debe a que en las glándulas del aguijón se produce un “olor de alarma”, que se cree debido al iso-amil o iso-pentil acetato y a otros componentes no identificados, y que incita a picar a otros miembros después de una primera picadura. El veneno de la abeja es un líquido acuoso de acusado sabor amargo, con peso específico de 1,1313, hidrosoluble y generalmente insoluble en alcohol que puede contener substancias neurotóxicas, anticoagulantes y citolísicas y donde se ha encontrado, al menos, ocho componentes biológicamente activos. La mellitina de peso molecular 33.000-35.000 se considera responsable de la toxicidad local y regional y puede inducir hemolisis. Es una hialuronidasa (factor de difusión) con una fosfolipasa A. La histamina está presente, pero no es el principal componente del veneno. Otros componentes identificados son la apamina y el polipéptido MCD (la primera es neurotóxica, de acción medular y el segundo libera histamina en las células cebadas) y la procamina (un polipéptido con histamina terminal)

Abeja

Abejorro

 

Avispas y avispones

Entre las avispas con cuerpo liso, negro y con bandas amarillas más o menos marcadas destaca por la frecuencia de la picaduras: la común Vespula vulgaris (Fig. 36 y 37), la alemana V. germanica, la solitaria Colletes daviesanus, el avispón Vespa crabro. En América del Norte Vespula maculata y Vespula pensylvanica. Todas ellas crean nidos con una especie de pasta de papel formada por pulpa hecha por masticación de fibras vegetales. En ellos hibernan jóvenes reinas fertilizadas. Las personas son raramente atacadas por otras especies de Vespoidea aunque se han citado casos de picaduras por Pepsis formosa y otras especies (Fig. 38). Tanto el veneno de las avispas sociales y como el de los avispones no posee mellitina, apamina ni polipéptido MCD, pero se ha encontrado serotonina, acetilcolina y substancias activas que afectan a la musculatura lisa, y otras con efecto hemolísico y anticoagulante.

 

 

Aguijón de la avispa Vespula vulgaris

Hormigas

Las hormigas pertenecen a la familia Formicidae. Algunas no tienen aguijón activo, que persiste atrofiado o no funcional, y como mecanismo de defensa poseen poderosas mandíbulas, pero las familias más primitivas muestran afinidades con otros himenópteros y poseen un aguijón con veneno que está conectado a glándulas venenosas y de acción feromónica, y pican con él. Determinadas especies pueden hacer proyección activa de su veneno, generalmente rico en ácido fórmico.

Las denominadas “hormigas de fuego”, Solenopsis geminata y S. xyloni están circunscrita al Caribe y aledaños, habiéndose introducido en EEUU en 1940. Poseen poderosas mandíbulas y aguijón penetrante. Su veneno denominado “solenanina” es fuertemente alcalino, insoluble en agua pero soluble en disolventes orgánicos. Tiene propiedades necrotoxicas e hemolísicas y posee efectos neurotóxicos. En primer lugar clava sus mandíbulas y luego introduce su aguijón a la víctima. La reacción dolorosa es inmediata con sensación de quemadura y va seguida de la formación de una pústula umbilicada rodeada de un halo rojo y edematoso, que puede devenir en necrosis local. Pueden aparecer síntomas febriles o de reacción alérgica. Su veneno contiene dos componentes muy emparentados: 2-metil 3 hexadecil pirrolidina y 2-metil 3 hexadecil 3 pirrolidina.

Las hormigas americanas del género Pogonomyrmex tienen un peligroso aguijón con el que realmente atacan a hombres y animales. Entre ellas, en América del Norte, se encuentran Pogonomyrmex barbatus, P. californicus, y P. badius.

 

   

 D) Enfermedades causadas por bacterias convencionales::

Las enfermedades humanas producidas por bacterias y transmitidas por artrópodos son, fundamentalmente, cuatro. En ellas el artrópodo chupador de sangre actúa como simple portador, sin que ocurra en él ningún ciclo del patógeno.

Peste

También se la denominó Muerte Negra. Enfermedad infecto contagiosa causada por la bacteria Yersinia pestis, que es un cocobacilo gram-negativo, inmóvil y aerobio, que se tiñe (en las preparaciones) con aspecto bipolar y que es capaz de permanecer viable varias semanas en el esputo humano (el esputo es una secreción que se produce en los pulmones y en los bronquios y que se expulsa cuando se presenta tos profunda) y en heces de pulgas secas a temperatura ambiente. Puede entrar en el cuerpo humano por sangre, piel, conjuntivas o mucosas respiratorias y digestivas. En el hombre presenta dos formas clínicas: linfadenitis aguda (peste bubónica) y neumonía aguda grave (peste neumónica). La peste es una infección de roedores que se transmite por sus pulgas vectoras. El hombre la adquiere por picadura de pulga de roedores infestados (peste bubónica) o por aspiración de material contaminado –restos de roedores, esputos, microgotas de Pflügge, núcleos goticulares de Wells, etc.– (peste neumónica). Alta mortalidad en el pasado. Actualmente casos aislados en diversas partes del mundo. El óbito se produce por cianosis grave y coagulación intravascular diseminada. Simond demostró como el paso de la enfermedad de los roedores al hombre se producía por las pulgas. Agata confirmó el papel de estas inoculando pulgas infestadas machacadas a ratas y Liston, Lamb, Rowland y Petri aclararon totalmente la cadena epidemiológica.

Transmisor: Destaca como más importante la pulga de la rata oriental Xenopsylla cheopis y Nosopsyllus fasciatus que, aberrantemente, pueden picar al hombre. Posibilidad de contagio por aspiración del material desecado pulvurulento (heces de rata, restos de roedores, etc.)  La pulga X. cheopis se alimenta de sangre de ratas, donde los niveles de Y. pestis pueden llegar a 10 millones por milímetro cúbico. En la pulga los bacilos se multiplican y bloquean el proventrículo, en un tiempo promedio de dos semanas. La sangre ingerida se coagula en el estómago de la pulga por efecto de una coagulasa del germen, lo que incrusta al bacilo en fibrina, que sirve para retenerlo en el protoventrículo hasta que queda ocupado por una masa de bacilos. La pulga así bloqueada sufre deshidratación progresiva e intenta alimentarse. En cada intento la pulga, incapaz de hacer pasar la sangre más allá del protoventrículo, regurgita e inyecta 100.000 bacilos por picadura, lo que conlleva un muy alto riesgo de infección humana.

En épocas no epidémicas el ciclo es roedor salvaje enfermo - pulga -roedor salvaje sano. Puede pasar a rata, con ciclo rata - pulga - rata y al hombre - pulga - hombre, o por aspiración de material infestante (peste neumónica). En momentos pre-epidémicos se observa una manifiesta mortandad en ratas, muy abundantes en ciudades. La pulga humana (Pulex irritans) parece estar involucrada en la región andina de América del Sur en transmisiones hombre a hombre.

Las pulgas son parásitos externos (pequeños insectos sin alas del orden Siphonaptera) que viven de la sangre de los mamíferos y los pájaros. Las pulgas más conocidas son las asociadas a los perros, a los gatos y a las ratas. Las picaduras de pulga generalmente provocan unas zonas inflamadas que producen picor. Sin embargo, las pulgas también pueden transmitir enfermedades, como fue el caso de la peste bubónica, con las ratas como transmisores.

 

 

 

 D) Enfermedades transmitidas por PALOMAS::

Se estima que hay unas 40 enfermedades de este que pueden ser transmitidas por las palomas y por otra parte, las son portadoras de hasta 60 variedades de parásitos externos (pulgas, piojos, garrapatas, ácaros, chinches, mosca de la paloma…) y sus nidos y excrementos atraen a insectos de diverso tipo (especialmente moscas y moscardones). Estos parásitos e insectos pueden introducirse en las viviendas y picar u ocasionar molestias a los humanos, así como propagar otras enfermedades.

Es lógico suponer que la principal vía de contagio son sus abundantes excrementos: se calcula que una paloma produce un promedio de 14 kilos de guano anualmente. Lo más grave de ello es que los excrementos secos y convertidos en polvo no pierden su potencial dañino para el ser humano al poder transmitir  enfermedades o actuando como caldo de cultivo de otras, estas partículas fecales pulverizadas pueden ser transportadas por el aire y entran en contacto con alimentos para consumo humano en cualquiera de sus etapas o procesos o bien son  inhaladas por cualquier persona o mascota; incluso la mucosa ocular puede ser una vía de entrada en nuestro organismo. A continuación se muestra una lista elaborada por el Dr.  Walter J. Weber, quien después de analizar las excretas de los tres principales grupos de aves ya considerados plagas muestran las principales enfermedades que pueden transmitir a las personas.

    

Sus plumas son caldo de cultivo para parásitos y en sus nidos conviven ácaros, cucarachas, arácnidos y hasta garrapatas, pudiéndose contabilizar decenas de especies de insectos asociados a las palomas. Por lo tanto, el perjuicio para la salud que producen en los seres humanos, proviene no sólo de sus excrementos sino también de toda esta fauna que convive con ellas.

La diseminación de sus heces secas es una fuente importante de contaminación en calles, jardines y lugares públicos, además de posible contaminación de alimentos, y por ende un foco infeccioso para el hombre.

Cada día damos más importancia a la presencia de las palomas en las ciudades ya que son una preocupación desde el punto de vista sanitario porque los mismos pueden ser reservorio de agentes patógenos, que transmiten enfermedades al ser humano, como histoplasmosis, ornitosis, salmonelosis, criptococosis, encefalitis, etc., siendo además portadoras de parásitos externos, como ácaros, pulgas, chinches, garrapatas, etc., causando alergias y enfermedades y contaminando aguas especialmente fuentes de parques y tanques de agua en lugares elevados de los edificios. No debemos olvidar de mencionar que si las palomas se encuentran cerca del área de los alimentos, pueden representar un peligro por contaminación y también transmitir enfermedades.

La enfermedad más transmitida por las aves es la salmonelosis, ya que puede propagarse a través de los huevos si la bacteria penetra en el cascarón. En el caso de las palomas, la transmisión no se realiza por los huevos pero sí a través de sus excrementos. El mayor riesgo se corre cuando el polvo de sus excrementos, transportado por el aire, llega hasta un lugar donde haya comida o se esté preparando. Los síntomas incluyen fiebre, vómitos y diarrea, y según el estado del individuo, la infección puede alcanzar distintos niveles de gravedad hasta incluso, provocar la muerte, especialmente en personas mayores, pero también en los más jóvenes. El tratamiento incluye rehidratación y antibióticos.

        

Las enfermedades MICÓTICAS no se transmiten de personas a persona. Los hongos que causan las enfermedades son adquiridos inhalando los cuerpos fructíferos o las esporas junto con partículas del polvo. Los hongos viven en heces y suelo. El hongo produce las toxinas que envenena la sangre de la víctima. Las palomas favorecen la diseminación  de las esporas en polvo que se transporta al secarse sus heces La blastomicosis es causada por el dermatitidus de Blastomyces. Afecta sobre todo a los pulmones; la ruta de la infección principal está por la inhalación de esporas. El organismo se ha aislado del guano de la paloma.  La clamidiosis tiene su origen en otra bacteria relativamente común entre las aves y, por descontado, entre las palomas. En las personas esta enfermedad se manifiesta con fiebre, escalofríos, dolor muscular y articular, cefalea y dolor o presión en el pecho. Puede dar lugar a inflamación del bazo y el corazón en los casos más graves. El proceso de transmisión se da por sus excrementos, ya sean frescos, secos o pulverizados,  puesto que esta bacteria sobrevive en todo tipo de heces. En este caso, además, la enfermedad puede transmitirse de un ser humano a otro a través de la saliva. La candidiasis es causada por Candida spp., principalmente los albicans de la C. Casi un cuarto de todas las muertes micóticas son causadas por esta levadura. Afecta a menudo a la boca, sistema respiratorio, intestinos, y zona urogenital, especialmente la vagina. La incidencia de la candidiasis (infección de levadura) en mujeres es un problema cada vez mayor. El malestar de picor, comezón y  del dolor al orinar, es causada por el crecimiento de este hongo es bastante significativo y es provocada por la presencia de infestaciones de palomas portadoras.

También hay enfermedades que no se transmiten a través de sus excretas, por ejemplo, la terrible Encefalitis de San Luis (La Encefalitis de San Luis (ESL) es una enfermedad transmitida por mosquitos que fue reconocida por primera vez en 1933 (en St. Louis, Missouri, Estados Unidos. El virus de la Encefalitis de San Luis es un virus de genoma ARN, perteneciente al género Flavivirus; forma parte del complejo de los virus de las encefalitis del Valle de Murray, del Nilo occidental y de la encefalitis japonesa), que se contrae cuando el humano es picado por un mosquito que haya chupado sangre a una paloma con el virus responsable de esta enfermedad. Se trata de una enfermedad muy poco frecuente, y además solo la transmite un tipo específico de mosquito. La enfermedad provoca una inflamación del sistema nervioso que se agrava progresivamente pasando por las siguientes fases: somnolencia, parálisis, coma y, finalmente, muerte. En caso de sobrevivir, pueden quedar secuelas neurológicas permanentes. Ciclo de transmisión del virus En los Estados Unidos el virus circula en la naturaleza entre las aves silvestres. Las aves susceptibles se convierten en virémicas y transmiten el virus a mosquitos del género Culex que se  limentan de ellas; estos mosquitos, a la vez, infectan a las aves que ellos subsecuentemente pican. Este ciclo continúa de año en año, sin efecto evidente sobre los pájaros o mosquitos. Por diversas razones —factores climáticos, o incremento del número de pájaros o mosquitos infectados— los niveles de virus en la naturaleza se amplían hasta el punto de que huéspedes incidentales (como los humanos) pueden llegar a infectarse al ser picados por los mosquitos.

La alveolitis alérgica se trata de una reacción alérgica producida en los pulmones de algunas personas por las plastas y las plumas de las aves en general. Las palomas por tanto no sufren esta dolencia, solo la provocan. La gravedad de dicha reacción alérgica depende del individuo y de la intensidad y frecuencia de la exposición a las plumas y excrementos de las palomas. Una exposición aislada es suficiente para desencadenar una reacción adversa cuyos síntomas son parecidos a los de un resfriado, pero si la exposición a las aves se mantiene de forma regular durante un periodo prolongado (a partir de uno o dos años), aumenta el riesgo de que este trastorno se agrave hasta reducir la capacidad respiratoria, provocar lesiones pulmonares irreversibles e incluso ser la causa de una fibrosis pulmonar.

Histoplasmosis. En este caso, las palomas no transmiten ni provocan directamente la enfermedad, sino que sus excrementos  secos son terreno abonado para el crecimiento de 3 subespecies del hongo histoplasma capsulatum que luego liberan esporas. La inhalación de estas esporas provoca una enfermedad respiratoria que, es similar a la tuberculosis. Por tanto, incluso cuando todas las enfermedades de sus excretas han muerto y éstas ya no son más que una plasta fosilizada, siguen siendo peligrosas para la salud. No obstante, es necesaria una acumulación de excretas importante para que éste organismo pueda desarrollarse hasta alcanzar un nivel peligroso. La criptococosis es una enfermedad parecida causada por un hongo que crece en los excrementos. No suele afectar a las palomas, pero sí a mamíferos como el hombre. Los síntomas son similares a los de la histoplasmosis.

En las heces de paloma se encuentra un parásito llamado microsporidia, que se propaga por esporas. En estudios realizados  sobre la presencia de este parásito en las heces de las palomas, fue encontrado en un 29% de ellas. El contagio se produce de modo similar a la salmonelosis, es decir, por vía aérea o por contacto con alimentos o agua. Los síntomas de esta enfermedad incluyen diarrea, queratoconjuntivitis, hepatitis, encefalitis e infecciones oportunistas.

Otras enfermedades igualmente peligrosas son la colibacilosis (causada por una bacteria del intestino de las palomas que en humanos produce fiebre, diarrea y pequeñas hemorragias en la piel), la arizonosis (similar a la salmonelosis), y la toxoplasmosis (especialmente peligrosa para mujeres embarazadas

Paradójicamente, la famosa y muy temida gripe aviar no afecta a las palomas. Solo en pruebas de laboratorio, utilizando grandes concentraciones del virus, se ha conseguido provocar el contagio de esta enfermedad a una paloma.

Psitacosis: Esta zoonosis es causada por una bacteria muy particular, la clamidia psittaci, que se encuentra en muchas especies de aves, siendo las más importantes las palomas y las aves de pico curvado (loros, cotorras y cotorritas, etc. ) aunque no se deben descartar otros tipos de aves. Cuando se da en psitácidas (loros, cotorras, etc) se llama psitacosis, y cuando ocurre en otras aves se llama ornitosis.

Las aves en libertad pueden vivir con el agente causante de la enfermedad (Clamydia psittaci), sin manifestar síntomas. Al vivir en cautiverio, el stress, la suciedad y el hacinamiento ayudan a que se desarrolle la enfermedad. Cuando se observa a este tipo de aves con problemas de salud, mal estado del plumaje, deposiciones diarreicas y pérdida del apetito, deben tomarse precauciones y concurrir al veterinario, pues se puede estar frente a un cuadro de psitacosis.

 

E) Enfermedades transmitidas por ROEDORES:

Leptospirosis
Es una enfermedad producida por bacterias del género leptospira, entre las que se encuentran alrededor de 150 variedades (no todas son patógenas). Ataca a diferentes especies animales y al hombre. Los principales órganos afectados son el hígado y los riñones. Los síntomas son: fiebre, decaimiento, erupciones cutáneas, cefaleas, la orina cambia de color haciéndose más oscura y hasta hemorrágica. En algunas especies animales pueden producirse abortos. Puede presentarse ictericia (color amarillento de la piel) y en ocasiones meningitis (inflamación de las meninges). Si no se trata a tiempo puede ser mortal. Las principales fuentes de infección, son las aguas contaminadas y los tiraderos de basura. Los perros y las ratas enfermos eliminan en forma esporádica las leptospiras por orina, actuando como principales diseminadores de la enfermedad. La prevención consiste en la higiene tanto personal como urbana, que permita el control de roedores y la erradicación de tiraderos clandestinos, sobre todo aquellos que están cerca de cursos de agua o que son de fácil encharcamiento. También deben erradicarse los perros callejeros y vacunarse aquellos que tengan dueño. Recordar siempre que estos microorganismos permanecen durante mucho tiempo en aguas superficiales.

 

Triquinosis
Es una enfermedad parasitaria, producida por un nemátodo denominado Trichinella spiralis. Ataca probablemente a todos los mamíferos y puede ser transmitida al hombre. La infección ocurre generalmente por ingestión de larvas enquistadas en los músculos, éstas se liberan en el estómago y maduran en el intestino delgado. Al cabo de una semana aproximadamente, después de la reproducción, comienzan a liberar larvas vivas; las lombrices maduras mueren y las larvas migran al músculo, donde se enquistan, y así permanecen hasta que son ingeridas por otro animal u hombre, comenzando nuevamente el ciclo.

En las infecciones severas, que causan enfermedad y a veces muerte, se reconocen tres etapas:

 1.       Intestinal, que comienza a las 24 horas después de su ingesta y continúa durante la primer semana. Los síntomas son: diarrea, náuseas, vómitos, fiebre moderada y dolor abdominal.

2.      Invasión muscular: hay falta de apetito, adelgazamiento extremo, dolores musculares, dificultad para respirar, edema y fiebre moderada. Los músculos invadidos están tensos, duros, hinchados, dolorosos, especialmente los músculos respiratorios y deglutorios, pudiéndose producir la muerte en esta etapa.

3.       Convalecencia, comienza 4-6 semanas post-ingestión. Suelen desaparecer los síntomas, aunque en las infecciones severas, puede observarse endurecimiento muscular, trastornos neurológicos, debilidad cardíaca, nefritis o trastornos respiratorios.


La principal fuente de infección es la ingestión de carne cruda o mal cocinada o en salazones y fiambres. Para el hombre la principal causa, aunque no la única, de infección son las carnes y chacinados de cerdos y la mejor manera de protegerse es NO consumir estos productos si no están debidamente analizados por el método de digestión enzimática, que es el método más seguro hasta el momento; o que tengan los sellos que garantizan su revisación por los organismos competentes. Para los criadores de porcinos el punto principal es no darle carnes crudas a los animales y evitar la entrada de roedores al establecimiento. Otras especies de la fauna silvestre también pueden ser portadoras de triquinas, por ejemplo, el puma o león americano y el piche.

Peste bubónica
Esta enfermedad es producida por una bacteria denominada Yersinia pestis o Pasturella pestis. Fundamentalmente es una enfermedad de ratas y roedores, los seres humanos son considerados huéspedes accidentales. Existe una forma bubónica y otra neumónica de la enfermedad. Bubos es el nombre con que se denominan los ganglios linfáticos infectados. La forma bubónica puede dar paso a la forma neumónica (respiratoria) que es muy contagiosa y suele ser mortal si no se trata. Las moscas transmiten y diseminan la enfermedad.
El control se basa en la higiene, el control de moscas y roedores, y un manejo urbano y/o rural adecuado de la basura.

Hantavirus

El Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH) es una zoonosis emergente en el continente Americano, caracterizado por un estado febril y rápida aparición de edema pulmonar con letalidad >40%. Los Hantavirus constituyen un género de la familia Bunyaviridae los cuales han coevolucionado con sus reservorios naturales: roedores de las subfamilias Arvicolinae y Sigmodontinae de la familia Muridae. En ellos los virus se transmiten en forma horizontal ocasionando una infección subclínica que perdura por mucho tiempo. Los virus se eliminan a través de la saliva, orina y heces de roedores infectados; el hombre adquiere accidentalmente la enfermedad al ponerse en contacto con estas excreciones. En 1993 se reportaron en el suroeste de los Estados Unidos 48 pacientes con fiebre, cefalea y mialgias seguidas al cabo de dos a tres días por tos, disnea, insuficiencia respiratoria y muerte en el 56% de los casos; la investigación de este problema llevó a la identificación de un Hantavirus al que se le denominó Virus Sin Nombre (SNV, por sus siglas internacionales).

A partir del reporte de esta enfermedad se han identificado en Norte, Centro y Sur América cuando menos otros 10 Hantavirus, una gran variedad de especies de roedores reservorios de éstos, y descrito síndromes muy semejantes entre sí (3-9). En México se ha demostrado la presencia de Hantavirus o anticuerpos en Peromyscus maniculatus, P. melanotis, P. hylocetes, Reithrodontomys megalotis y R. sumichrasti, capturados en los estados de Jalisco, D.F., Oaxaca, México, y Zacatecas.

"El género Hantavirus, de la familia Bunyaviridae, es un grupo de virus de RNA con distribución mundial y a diferencia del resto de la familia, es el único género que se trasmite a los seres humanos a través de roedores. Entre estos virus se incluyen al menos 10 miembros diferentes del género que se han asociado ya sea a la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR) en Europa y Asia, o al Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH) en el continente americano.

                   

La precipitación masiva se asoció a la productividad del fenómeno  EL Niño. Ahora se produce un incremento en plantas y alimentos, lo que incrementa las poblaciones de roedores. El contacto creciente con los roedores y su basura pone a más seres humanos en riesgo para la exposición al hantavirus.

En años recientes se han identificado nuevos hantavirus; hasta ahora se conocen más de 30 diferentes en todo el mundo, todos ellos, con excepciones, se encuentran relacionados con una especie de roedor de la familia Muridae como principal hospedero. Los roedores se infectan de forma horizontal sin presentar síntomas aparentes, manteniéndose así para el resto de su vida; y al mismo tiempo diseminando el virus a través de orina, heces y saliva. Los seres humanos se infectan accidentalmente por la inhalación de aerosoles contaminados por estos roedores. Sólo durante un brote de SPH en el sur de Argentina se logró demostrar la trasmisión de persona a persona. No se ha observado esta vía de trasmisión en otros hantavirus.

El SPH es considerado una enfermedad infecciosa emergente, fue reconocido por primera vez en mayo de 1993 en el suroeste de los Estados Unidos de América del Norte (EUA), con una mortalidad aproximada de 70%. El agente etiológico del SPH fue denominado virus Sin Nombre (SN*) y se identificó al ratón Peromyscus maniculatus como su principal hospedero. Desde entonces se han descrito al menos 20 hantavirus en el continente americano, desde Canadá hasta la Patagonia, todos asociados con el mismo grupo de roedores nativos americanos (subfamilia Sigmodontinae), aunque no todos se han relacionado con enfermedad en los humanos. La epidemiología del SPH se define principalmente por la distribución y la ecología de los roedores que actúan como hospederos de los hantavirus. Los eventos epidémicos de SPH se han presentado después de una época de lluvias poco común, con un promedio de precipitación mayor a lo observado regularmente. La mayoría de los casos han sido en personas adultas, del sexo masculino y con una letalidad que ha ido disminuyendo conforme la enfermedad se ha reconocido en los diferentes países. En general, el periodo de incubación del SPH se encuentra entre 8 y 20 días.

La enfermedad se puede dividir en fases: la prodrómica con duración de entre 1 y 6 días, cuyos síntomas son fiebre, mialgias, cefalea, malestar general, trastornos gastrointestinales y trombocitopenia, sintomatología que puede ser confundida con enfermedades como dengue clásico, leptospirosis, influenza, ricketssiosis y tularemia, entre otras. Durante la fase cardiorrespiratoria que inicia con tos y dificultad para respirar, la mayoría de los pacientes desarrolla edema pulmonar agudo, hipotensión y/o choque, que se desarrollan rápidamente (de 4 a 24 horas). El fallecimiento, cuando ocurre, generalmente es de 1 a 2 días después de iniciados los síntomas respiratorios y de manera frecuente es causado por choque cardiogénico. Cuando el paciente logra rebasar la segunda etapa, inicia la fase de diuresis, con una rápida resolución del edema pulmonar y/o choque; inmediatamente inicia la fase de convalecencia, la cual puede tener duración de algunas semanas o hasta de varios meses.

Aunque en México aún no se han encontrado casos agudos de SPH, sí se ha detectado seroprevalencia en población humana en Chihuahua, Hidalgo, Colima, Guanajuato y Distrito Federal; mientras que en roedores se han encontrado anticuerpos contra hantavirus en varios estados del país como Zacatecas, Edo. de México, Jalisco y el Distrito Federal. Dada la amplia distribución geográfica de los roedores reservorios en territorio mexicano, la cercanía con zonas endémicas del sur de los EUA y la identificación de anticuerpos reactivos tanto en humanos como en roedores, la población mexicana no está exenta de padecer SPH. "

M. en C. Rita Flores León

Jefa del Laboratorio de Hantavirus y Virus Hemorrágicos/InDRE/ SSA

 

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